Da para todo

jueves, agosto 17, 2006

Cumplidor

Hoy me pasó algo terrible y a la vez espectacular, tuve el momento de coraje más grande del día y hasta del año.

Resulta que salímos de la facultad con un amigo y en el camino de regreso a casa, él entra a un kiosco y me deja su cigarrillo hasta que salga de comprar.

En el transcurso que pasó, desde que mi amigo entró al kiosco hasta que salió, fueron 3 minutos interminables y un minuto más de gloria, en donde festejé mi triunfo sobre el vicio.

Hace tres meses desde que dije: no fumo más. Ni un cigarrillo. Y no hice ninguna promesa, nada. Así de simple, cumplí lo que dije y lo sigo haciendo.

Entonces, cuando te pregunto: por que no dejás de fumar?. No me vengas con el "por que no puedo!".

El que quiere puede.